sábado, 23 de enero de 2010

Un Conservatorio nuevo.

En la actualidad estamos esperando que nos construyan un edificio nuevo para nuestro Conservatorio. No sabemos casi nada del proyecto.

El Conservatorio de Cádiz en los últimos 25 años siempre se ha ubicado en edificios muy deficientes para los fines de un centro educativo de características tan especiales.
Siempre fueron inmuebles con pocas aulas por lo que hemos tenido que tomar aulas prestadas en colegios .
Si en el edificio del Conservatorio, los violonchelos están verdes por la humedad a la vuelta de las navidades, en las aulas de los colegios crecen plantas en las grietas del techo.
En algunas clases,debido a la falta de insonorización entre aulas contiguas,es más fácil afinar el instrumento con las motos de la calle que con el “la” de referencia. A veces,el ruido propio de las actividades extraescolares (fútbol) del colegio nos impulsan a hacer “la ola” en mitad de la clase.

Desde instancias superiores de la Administración, han hecho a veces solicitudes de información y sugerencias al equipo directivo o al claustro,o a los departamentos para distintos fines,pero nunca sabemos si ha servido de algo. El caso es que no tenemos hace muchos años lo necesario para realizar nuestro trabajo.

Estos días he podido leer un par de artículos,uno de Maruja Torres titulado “Arquitectura Escolar” y otro de Vidal-Folch titulado “El Arquitecto Noucentista" en los que se hace referencia a un libro publicado el 17 mayo de 2008 y que recoge ensayos de Pere Darder, Xavier Barral, Albert Cubeles y otros : “Josep Goday Casals. Arquitectura escolar a Barcelona de la Mancomunitat a la República.”
En el período de la Mancomunidad de Cataluña (1913) Goday Casals proyectó escuelas que respondían a un movimiento reformador del ayuntamiento de Barcelona que pretendía una pedagogía renovadora,higienista,humanista y europeista.
Los grupos escolares que el arquitecto municipal Goday levantó son, como aún puede comprobarse, ideales. Los interiores, a juzgar por las fotografías e ilustraciones de las aulas, pasillos, escaleras, salas, auditorios, etcétera, con sus ornamentos, relieves, terracotas, estatuas, relojes de sol, fuentes, que el libro reproduce son de un gusto exquisito.





En aquellos días la quema de iglesias obligó a crear centros educativos nuevos que sustituyeran a los religiosos.
Esperemos que no tengamos que llegar a tanto para que alguien decida que en el nuevo Centro de las Artes de Cádiz,Las Bellas Artes, la Danza y la Música compartan un espacio diáfano y un entorno idóneo para prosperar.